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Una pizca de depresión.

Habían pasado 3 años de no ver a mis amigos, en ese punto había caído en un punto muy bajo por la depresión. No tenía trabajo, no tenía dinero para nada y solo tenía un gato que mantener que ni siquiera lo hacía bien porque de repente me pedía de comer, me limitaba a verlo porque ¿Cómo le explico al gato que yo también tenía hambre?

Decidí darle un giro a mi vida y moverme, siempre he tenido suerte para conseguir trabajos así que en el momento en que decidí encontrar uno, este vino a mi casi solito, pude mudarme más cerca por lo que el tiempo de traslado es muchísimo menos a lo que me hacía antes.

Algunas cosas he mejorado pero otras sigo sintiendo que me estoy hundiendo muy profundo, hace mucho no veo a mis amigos o no tengo una plática honesta, todo son apariencias  que cubrir, sonrío para que la gente no vea lo mal que estoy y es que nadie me ve a los ojos y ve que es mentira.

Me he dedicado a ocultarme de todos los demonios que llevo dentro y también de todas las personas. Incluyendo a las que me hacen bien.

Estos días me he sentido particularmente mal, más cansado, triste y desmotivado. Solo puedo pensar en que todas las personas están mejor sin mí y que si yo muriera les causaría una pena enorme que es justo lo que no quiero hacer, causar molestias.

Tuve que venir al doctor la semana pasada, aparentemente no hay nada malo pero por eso vine a un análisis de sangre no estoy emocionado por los resultados pero a estas alturas casi desearía que tuviera algo pero luego recuerdo que enfermarse es caro y se me pasa.

Algunas veces tengo muchas ganas de hablarle a esas personas que hacían mejor mi vida pero creo que les causaría una molestia yo no podría hacerles más daño ni causar más molestias. Ahora estoy esperando los resultados, sentado en la sala de espera… sin nadie.

No quiero seguir solo, mis demonios me atacan de forma constante, pareciera que esperen el momento para atacarme justo cuando estoy vulnerable. No me gusta estar aquí pero no sé cómo salir, he estado buscando ayuda profesional pero ninguno me convence o me pongo algún otro pretexto tonto para no hacerlo.

Dentro del laboratorio y la recepción se ve que hay mucho flujo de personal, que espero sea así para que me entreguen mi resultado  ya, estoy cansado y me quiero ir. La enfermera sigue con el papeleo en su escritorio y contesta algunas llamadas, le entregan un sobre blanco con el logo del laboratorio.

Vocea mi nombre, me levantó y recibo el sobre. No estoy seguro si quiero abrirlo de inmediato honestamente me da un poco de miedo pero tampoco me gusta quedarme con la incertidumbre. Abro el sobre y no noto nada anormal, aunque hay un resultado que no entiendo y que obviamente el doctor debe interpretar por mientras al parecer tengo un día más para vivir.

Refrencia: YouTube, SwissLab, Muy Interesante 

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